VIERNES 11

¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego?

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,39-42)

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: “¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

Palabra del Señor.

El evangelio nos invita, entre otras cosas, a hacer un discernimiento de nuestras cegueras, sobre todo aquellas que nos impiden ver la realidad y son un riesgo para quienes viven a nuestro lado.

Podemos tener buenas intenciones tratando de guiar, aclarar y orientar a otros, pero si no somos conscientes de nuestros propios obstáculos, o no los asumimos, tropezaremos juntos y equivocaremos el camino.

Es necesario discernir para distinguir vicios y virtudes, aciertos y errores, pero, sobre todo, para superar la hipocresía, signo de apariencia y falsedad.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.