SÁBADO 26

En manos de los hombres…

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,43-45)

En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: “Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.

Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.

Palabra del Señor.

Sabemos que el miedo paraliza y, también, que contamos con algunas reacciones, como mecanismos de defensa, que nos ayudan a evitarlo, desentendernos de él (momentáneamente) o huir.

La insistencia de Jesú sobre su destino, terrible e inaceptable, envuelve en una nube de miedo a toda la comunidad de los discípulos y los pone en una situación de indecisión e incertidumbre; en el fondo, saben que así debe ser, pero se resisten a aceptarlo.

Hoy, la Cruz de Cristo nos sigue retando y, sin duda, nos atemoriza saber y aceptar que el destino de un cristiano, de un seguidor, es exactamente el mismo: ser entregado en manos de los hombres (v. 45).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.