MIÉRCOLES 11

He venido a darles plenitud

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,17-19)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley. 

Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos».

Palabra del Señor.

Jesús nos propone, de manera implícita, un movimiento cualitativo que debe ir del conocer y cumplir la ley (cosa que todos seguramente hacemos), a algo más profundo y liberador, que él llama plenitud, y que podemos descubrir en su vida, en sus acciones y en sus enseñanzas.

Es decir, nos está diciendo que no basta con el cumplimiento básico y suficiente, que resulta conformista y mediocre, expresado en un simple “he cumplido”. Esta es la observancia formal -dice el Papa Francisco-, que se conforma con el mínimo indispensable, mientras que Jesús nos invita al máximo posible. Es decir,Dios no razona con cálculos y tablas.

En otras palabras, se trata de cumplir, ciertamente, pero, además, de enseñar desde la experiencia interior que no se agota con un simple saber; enseñar significa dar testimonio, dar razones de lo que creemos y construir relaciones nuevas con el hermano y con Dios desde la fe, no desde la ley; desde el amor y no desde el cumplimiento. No asumiendo que hasta siete veces es el “monto” requerido, sino atreverse hasta setenta veces siete, que significa plenitud.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.