MARTES 25

¡Pagan, pero descuidan lo más importane!

Lectura del santo evangelio según san Mateo (23, 23-26)

En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, pero descuidan lo más importante de la ley, que son la justicia, la misericordia y la fidelidad! Esto es lo que tenían que practicar, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito, pero se tragan el camello!

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera los vasos y los platos, mientras que por dentro siguen sucios con su rapacidad y codicia! ¡Fariseo ciego!, limpia primero por dentro el vaso y así quedará también limpio por fuera’’.

Palabra del Señor.

Así como los vasos de los que habla Jesús, limpios por fuera pero sucios por dentro (cf. v. 25, podemos hablar de nuestra vida y nuestra persona, convertidas, muchas veces, en apariencia externa, cuidadas y llamativas, pero vacías y sucias por dentro; oscuras y confundidas con el mal que las habita.

Tal confusión no permite que distingamos entre la hondura de la verdad y la simpleza de algunas cosas que, si bien son necesarias, no dan sentido pleno a la vida y a lo que somos. Tal vez porque sea más fácil ocuparse de aportaciones, opiniones, juicios, sugerencias que nos dan la sensación de haber cumplido (pagar el diezmo de la menta, el anís y el comino…), que comprometernos, desde lo más profundo de nuestro ser, con la justicia, la misericordia y la fidelidad (v. 23).

Somos por fuera lo que somos por dentro, por eso, como a un vaso, limpia primero tu interior y quedarás limpio por fuera (cf. v. 26).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.