MARTES 22

Escuchen y pongan en práctica

Lectura del santo evangelio según san Lucas (8,19-21)

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: “Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte”. Pero él respondió: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.

Palabra del Señor.

El seguimiento de Jesús es un proceso retador, un dilema, incluso, para los más cercanos que ven la posibilidad de asegurarse un lugar junto a él, sin más.

Un proceso que implica comenzar desde cero y que implica retos: escuchar, madurar en la fe, discernir; saber que nada está asegurado sin antes haberse empeñado en poner en práctica las enseñanzas del Señor.

En María y los parientes descubrimos un aprendizaje que nace de una crisis y un cambio radical de perspectiva: Su primacía en el grupo de seguidores no está asegurado por el mero parentesco; ella tiene que ganarse el título de seguidora también a base de fe y de renuncia y de superar el legalismo para ponerse al servicio de la Palabra, y en ese sentido participar de la fraternidad universal que inauguran Jesús y su Evangelio (Luis A. Schökel).

[…] Los familiares de Jesús son, pues, «los que escuchan la palabra de Dios» y «la ponen en práctica». Estas son las dos condiciones para seguir a Jesús: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Esta es la vida cristiana, nada más. Así de simple. […] (Francisco – Homilía Santa Marta, 23 de septiembre de 2014)

Nuestra vida como cristianos y nuestro proceso de seguidores ¿por dónde comienza?

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.