VIERNES 31

¿Está permitido curar en sábado o no?
(v. 3)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (14, 1-6)

Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo. Había allí, frente a él, un enfermo de hidropesía, y Jesús, dirigiéndose a los escribas y fariseos, les preguntó: «¿Está permitido curar en sábado o no?»

Ellos se quedaron callados. Entonces Jesús tocó con la mano al enfermo, lo curó y le dijo que se fuera. Y dirigiéndose a ellos les preguntó: «Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su burro o su buey, ¿no lo saca enseguida, aunque sea sábado?» Y ellos no supieron qué contestarle.

Palabra del Señor.

Jesús nos enseña, e insiste, que la prioridad en el Reino no es la ley ni su cumplimiento, sino el hombre, sobre todo el necesitado, el pobre, el enfermo, el que ha quedado fuera, despreciado y olvidado por los demás.

Cualquier enfermedad era considerada como consecuencia del pecado, como castigo, y, por ello, el enfermo era visto como un ser despreciable e indigno de tomar parte en la vida del pueblo. Pero Jesús rompe con esos límites, a veces indignantes; él se acerca, toca con la mano como un signo de cercanía y presencia; cura para liberar y devolver al hombre la experiencia de la libertad (cf. v. 4).

La pregunta de Jesús, dirigida hoy a nosotros, podría formularse así: ¿Qué limites pongo en mi relación con los demás? ¿Qué me permito hacer por ellos? ¿Qué estoy dispuesto a hacer? ¿Qué necesitan que yo haga, aunque sea sábado?

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.