VIERNES 28

Lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto (v. 23)

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13, 18-23)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.

Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto.

En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta’’.

Palabra del Señor.

Hoy, después de tanto tiempo, nos vemos obligados a pasar de escuchar lo que significa la parábola del sembrador (v. 18), a discernir la propia vida y descubrir de qué manera nos hemos dispuesto a recibir la Palabra, escucharla, entenderla y, sobre todo, ponerla en práctica.

Los frutos producidos a lo largo de la vida serán el referente, treinta, sesenta o ciento por uno (v. 23). Aunque, si nunca permitimos que echara raíces (v. 21), la ausencia de frutos también será un referente.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.