VIERNES 27

Crece y se convierte en el mayor de los arbustos (v. 32)

Lectura del santo evangelio según san Marcos

Mc 4, 26-34

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha”.

Les dijo también: “¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra”.

Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.

Palabra de Dios.

Sin saber cómo…

La grandeza del Reino se sintetiza en la fértil simplicidad de una semilla. Es el modo que Jesús encuentra para dar a entender (v.33), con extraordinaria sencillez, aquello que escapa a la razón, pero que, sin saber cómo, crece y germina (v. 27) en el corazón de los hombres que escuchan y permite que la palabra eche raíces en sus vidas, hasta convertirse en un arbusto de grandes ramas (v. 32).

Agradezcamos al Padre porque ha revelado su Reino a la gente sencilla (Mt, 11,25)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.