VIERNES 24

Mi casa es casa de oración; pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones
(v. 46)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (19, 45-48)

Aquel día, Jesús entró en el templo y comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban allí, diciéndoles: «Está escrito: Mi casa es casa de oración; pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones».

Jesús enseñaba todos los días en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los jefes del pueblo, intentaban matarlo, pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.

Palabra del Señor.

Una casa para orar, que hoy, no es el antiguo templo de Jerusalén, ni siquiera los templos donde nos reunimos para celebrar. Es el mundo, la casa común, que desde siempre ha sido casa de oración, lugar de encuentro con Dios y con el hombre, y que hoy, hemos convertido en cueva de ladrones (cf. v. 46).

Involucrémonos con Jesús y echemos fuera (cf. v. 45) todo aquello que llena el mundo y deja fuera a Dios.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.