VIERNES 1

¡Sígueme! (v. 9)

Lectura del santo evangelio según san Mateo

Mt 9, 9-13

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó y lo siguió.

Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: «¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?» Jesús los oyó y les dijo: «No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores».

Palabra del Señor.

¡Sígueme! (v. 9)

Cuando Jesús llama, no pregunta si crees, si eres bueno o perfecto; no pregunta si practicas una religión o si conoces las escrituras. No le importa si te dedicas a cobrar impuestos o eres pecador (cf. vv. 9 y 11). Simplemente te dice:

¡Sígueme! (v. 9)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.