SÁBADO 3

  • Jn 20,24-29

Sto. Tomás, apóstol

Creer si haber visto

¿Qué hemos visto para creer? A Dios…, ¡definitivamente no! Y no podríamos adoptar la misma actitud de Tomás, de ver y tocar (cf. v. 25), porque la fe verdadera no depende de la comprobación sensorial, o de los datos tangibles.

El mismo evangelista Juan nos recuerda que Dios nadie lo ha visto jamás (1,18) y, sin embargo, lo conocemosgracias al Hijo, que nos lo ha revelado. La fe nace de la escucha y se alimenta de la Palabra.

La única Palabra es Jesús y está siempre presente entre nosotros, diciéndonos: La paz esté con ustedes (v. 26).

¡Dichosos los que creen sin haber visto!

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.