SÁBADO 29

¿Me amas?

Lectura del santo evangelio según san Juan (21,15-19)

De la misa vespertina.

En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos».

Por segunda vez le preguntó: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» Él le respondió: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Pastorea mis ovejas».
Por tercera vez le preguntó: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: «Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas.

Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras». Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: «Sígueme».

Palabra del Señor.

No importa si es Pedro, Pablo, o Santiago; incluso, podemos ser nosotros, cada uno en particular. Del modo que sea, la pregunta es la misma para todos: ¿Me amas?

Cada uno, desde su experiencia con el Señor y de la cercanía con él, podrá ofrecer una respuesta personal que, además, implicará una decisión fundamental: seguirlo.

El amor que Jesús nos pide se concreta en el compromiso y el seguimiento.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.