Lectura del santo evangelio según san Lucas (9, 43-45)
En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: “Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.
Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.
Palabra del Señor.
Siendo sinceros, debemos aceptar que, a veces, tampoco nosotros entendemos las advertencias del Señor, o nos resistimos a aceptar que seguirlo implica una serie de adversidades y retos como el sufrimiento, las persecuciones, o la incomprensión.
Nos distraemos con la fascinación de los prodigios (cf. v. 43) y desatendemos sus enseñanzas. El miedo y la mediocridad son ese velo que nos oculta el sentido de las palabras y las hace incomprensibles (cf. v. 45).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.

