SÁBADO 25

Voy a aflojar la tierra alrededor y a echarle abono, para ver si da fruto… (v. 9)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (13, 1-9)

En aquel tiempo, algunos hombres fueron a ver a Jesús y le contaron que Pilato había mandado matar a unos galileos, mientras estaban ofreciendo sus sacrificios. Jesús les hizo este comentario: “¿Piensan ustedes que aquellos galileos, porque les sucedió esto, eran más pecadores que todos los demás galileos? Ciertamente que no; y si ustedes no se arrepienten, perecerán de manera semejante. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿piensan acaso que eran más culpables que todos los demás habitantes de Jerusalén? Ciertamente que no; y si ustedes no se arrepienten, perecerán de manera semejante”.

Entonces les dijo esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viñedo; fue a buscar higos y no los encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Mira, durante tres años seguidos he venido a buscar higos en esta higuera y no los he encontrado. Córtala. ¿Para qué ocupa la tierra inútilmente?’ El viñador le contestó: ‘Señor, déjala todavía este año; voy a aflojar la tierra alrededor y a echarle abono, para ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortaré’ ”.

Palabra del Señor.

Es muy común entre nosotros emitir juicios, sin fundamentos y muy a la ligera, de las consecuencias que otros soportan, o sufren, por sus acciones y su modo de vivir: Son las consecuencias de sus actos, decimos. Así, nos convertimos en jueces, inquisidores y detractores de los demás, de sus desaciertos y sus errores.

Pero olvidamos que no estamos aquí para desautorizar la vida del hermano, o despreciarla por su aparente improductividad, como la higuera, sino para mirar distinto, como el viñador que, desde la misericordia, abre posibilidades de cambio y renovación y, con un poco de empeño, gesta la oportunidad de dar fruto.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.