Santos Ángeles Custodios
- Mt 18,1-5.10

Ven continuamente el rostro de mi Padre (v. 10)
En cada pequeño, en cada niño, palpita la presencia de Dios, una misteriosa realidad que no debemos despreciar ni desdeñar; su fragilidad e inocencia son motivo de cuidado y respeto.
Sus ángeles en el cielo ven continuamente el rostro de mi Padre (v. 10).
¿No somos, acaso, nosotros esos ángeles que deben cuidarlos?
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
