SÁBADO 19

Aquí está mi servidor (v. 18)

Lectura del santo evangelio según san Mateo 12, 14-21

En aquel tiempo, los fariseos se confabularon contra Jesús para acabar con él. Al saberlo, Jesús se retiró de ahí. Muchos lo siguieron y él curó a todos los enfermos y les mandó enérgicamente que no lo publicaran, para que se cumplieran las palabras del profeta Isaías:

Miren a mi siervo, a quien sostengo;
a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.
En él he puesto mi Espíritu,
para que haga brillar la justicia sobre las naciones.
No gritará ni clamará,
no hará oír su voz en las plazas,
no romperá la caña resquebrajada,
ni apagará la mecha que aún humea,
hasta que haga triunfar la justicia sobre la tierra;
y en él pondrán todas las naciones su esperanza.

Palabra del Señor.

Cuando parece que ya no hay en quién creer, o nada qué esperar; cuando el desaliento nos abruma hasta sentir que sólo queda esperar la muerte; cuando el amanecer se desvanece en la más oscura de las noches, resuena la voz del profeta que nos dice:

Miren a mi siervo, a quien sostengo… en él pondrán todas las naciones su esperanza (vv. 18 y 21)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.