SÁBADO 16

Miren a mi siervo (v. 18)

Lectura del santo evangelio según san Mateo

Mt 12, 14-21

En aquel tiempo, los fariseos se confabularon contra Jesús para acabar con él. Al saberlo, Jesús se retiró de ahí. Muchos lo siguieron y él curó a todos los enfermos y les mandó enérgicamente que no lo publicaran, para que se cumplieran las palabras del profeta Isaías:

Miren a mi siervo, a quien sostengo;
a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.
En él he puesto mi Espíritu,
para que haga brillar la justicia sobre las naciones.
No gritará ni clamará,
no hará oír su voz en las plazas,
no romperá la caña resquebrajada,
ni apagará la mecha que aún humea,
hasta que haga triunfar la justicia sobre la tierra;
y en él pondrán todas las naciones su esperanza.

Palabra del Señor.

Miren a mi siervo (v. 18)

¿Hemos perdido la esperanza? Sí, porque hoy nos hemos perdido en el camino y no tenemos referentes seguros. Pero el Señor nos dice:

Miren a mi siervo, a quien sostengo… en él pondrán todas las naciones su esperanza (vv. 18 y 21)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.