SÁBADO 15

Digan simplemente sí, cuando es sí (v. 37)

Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 33-37

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.

Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno’’.

Palabra del Señor.

En las palabras de Jesús subyace una enseñanza para la vida: que en cuestiones de fe no perdamos el tiempo en juramentos que, posiblemente, no cumplamos y, por ello, nos convirtamos en creyentes mediocres, inmaduros e inestables.

Los juramentos son una trampa que nos lleva no sólo al error, sino a la mentira, la falsedad y las apariencias; oculta las verdaderas intenciones que son, muchas veces, causa de injusticias y deshonestidad.

Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno (v. 37).

Dice el Papa Francisco: La persona justa es recta, sencilla y directa, no usa máscaras, se presenta tal como es, dice la verdad (Audiencia General, 3 de abril de 2024).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.