- Lc 6,43-49

Cada árbol se conoce por sus frutos (v. 44)
El que escucha mis palabras, es como el árbol que da frutos buenos, del tesoro de su corazón aflora el bien y su vida está cimentada sobre la roca.
¿Por qué me dicen: ¡Sí, Señor!, y no hacen lo que yo les digo? (v. 46).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
