SÁBADO 1

¿Aún no tiene fe? (v. 40)

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4, 35-41)

Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: “Vamos a la otra orilla del lago”. Entonces los discípulos despidieron a la gente y condujeron a Jesús en la misma barca en que estaba. Iban además otras barcas.

De pronto se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra la barca y la iban llenando de agua. Jesús dormía en la popa, reclinado sobre un cojín. Lo despertaron y le dijeron: “Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?” Él se despertó, reprendió al viento y dijo al mar: “¡Cállate, enmudece!” Entonces el viento cesó y sobrevino una gran calma. Jesús les dijo: “¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?” Todos se quedaron espantados y se decían unos a otros: “¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?”.

Palabra del Señor.

Llevamos a Jesús a bordo, en nuestra propia barca, pero lo hemos dejado en el olvido, dormido en el fondo del corazón. A veces pensamos que a él no le importa que perezcamos… (v. 38) No obstante, en su presencia el viento cesa y sobreviene la calma. (v. 39)

¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Aún no tienen fe? (v. 40)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.