MARTES 30

¿Queremos acabar con ellos?

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9, 51-56)

Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén. Envió mensajeros por delante y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque supieron que iba a Jerusalén. Ante esta negativa, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron: «Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?»

Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió. Después se fueron a otra aldea.

Palabra del Señor.

¿Queremos acabar con ellos?

No siempre coincidimos unos y otros, pensamos distinto y nos comportamos, a veces, en función de intereses propios, que condicionan o determinan nuestras relaciones. Aunque pudiese haber puntos de convergencia, casi siempre surgen conflictos de todo tipo, rechazo y hasta un deseo visceral de acabar con aquellos que nos contradicen.

Pero esa no es la intención del evangelio ni mucho menos la dinámica del Reino. Por eso Jesús reprende a sus discípulos, y nos reprende a nosotros (cf. v 56); nos invita a mirar más allá de los límites que nos hemos impuesto, para no quedarnos atados a los resentimientos sociales, a las posturas religiosas y moralistas con las que nos defendemos de Dios y del otro, tal como lo hicieron no sólo los samaritanos sino también los discípulos (cf. vv. 53-53); nos invita a seguir adelante, a otro pueblo (v. 56), hasta cumplir fielmente con la voluntad del Padre.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.