Santos Simón y Judas, apóstoles.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,12-19)
Por aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Palabra del Señor.
No sólo las palabras de Jesús, sino también su vida y sus acciones son una enseñanza para nosotros. A solas con su Padre, lo vemos orando, dedicando tiempo a esa relación de amor y confianza con Dios, de donde se adquieren la sabiduría, la fuerza y la claridad para decidir y actuar conforme a su voluntad.
En el silencio y la quietud de la noche se gesta la intimidad con Dios, cuando se hace de día (v. 13), llega el momento de actuar.
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.

