
(v. 25)
Lectura del santo evangelio según san Mateo
Mt 8, 23-27
En aquel tiempo, Jesús subió a una barca junto con sus discípulos. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan fuerte, que las olas cubrían la barca; pero él estaba dormido. Los discípulos lo despertaron, diciéndole: “Señor, ¡sálvanos, que perecemos!”
Él les respondió: “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?” Entonces se levantó, dio una orden terminante a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma. Y aquellos hombres, maravillados, decían: “¿Quién es éste, a quien hasta los vientos y el mar obedecen?”.
Palabra del Señor.
¡Perecemos! (v. 25)
Mujeres y hombres que pierden la esperanza; vidas que fenecen, apagadas por la guerra, la violencia y el hambre. Decepción e incertidumbre son el panorama de cada día…
Señor, ¡sálvanos que perecemos! (v. 25)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
