MARTES 20

Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va a tocar? (v. 27)

Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,23-30)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo les aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los cielos. Se lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los cielos».

Al oír esto, los discípulos se quedaron asombrados y exclamaron: «Entonces ¿quién podrá salvarse?» Pero Jesús, mirándolos fijamente, les respondió: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible».

Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: «Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va a tocar?» Jesús les dijo: «Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros».

Palabra del Señor.

Las riquezas en el evangelio representan todas aquellas cosas que ocupan mucho lugar en nuestra vida y a las que estamos tan acostumbrados, o atados, que difícilmente podemos dejar.

No nos concebimos sin ellas y, aunque en algún momento las hayamos dejado por una buena razón, la renuncia nos pesa, nos incomoda, no nos deja en paz, a tal grado, que las añoramos y buscamos una remuneración, o una recompensa

También nosotros, como Pedro y los demás discípulos, lo hemos dejado todo, pero ¿qué nos va a tocar? (cf. v. 27).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.