MARTES 20

Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden
(v. 12)

Lectura del santo evangelio según san Mateo (6, 7-15)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes, pues, oren así:

Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga tu Reino,
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.


Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas”.

Palabra del Señor.

Orar con el corazón y desde el corazón; en la intimidad con el Padre que nos conoce y nos escucha. Basta decir Padre Nuestro y abrir las puertas de la vida para dejar que su Reino venga a transformar la historia y aprender que es perdonando de corazón como él nos perdona (v. 15).

Enséñanos, Padre, a vivir perdonando.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.