MARTES 12

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, PATRONA DE AMÉRICA

¡bendita tú entre las mujeres! (v. 41)

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (1, 39-48)

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó: «¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor».

Entonces dijo María: «Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava». 

Palabra del Señor.

María no sólo se ha encaminado presurosa a las montañas de Judea (cf. v. 39), sino ha venido a nuestra tierra para quedarse con nosotros, como madre y protectora.

Que su presencia nos haga saltar de gozo (v. 44) y proclamemos con alegría: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! (v. 41).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.