Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 28-31
En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte.
Jesús le respondió: Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros.
Palabra del Señor.

¡Ya ves…, lo hemos dejado todo! (v. 28)
¿Realmente lo hemos dejado todo por el Señor y la Buena Nueva? Basta mirar a nuestro rededor para ver qué recompensas hemos recibido a lo largo de la vida…, ¿tal vez cien veces más? (cf. v. 30)
El seguimiento se vive en lo cotidiano y en las relaciones más significativas: padres, hermanos, hijos, amigos. Y en ello el Señor nos recompensa.
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
