LUNES 9

Levántate y ponte ahí en medio
(v. 8)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,6-11)

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo.

Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: «Levántate y ponte ahí en medio». El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: «Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?» Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: «Extiende la mano». El la extendió y quedó curado.

Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.

Palabra del Señor.

El hombre en medio (cf. v. 8), sobre todo aquel a quien nadie mira ni atiende. Esta es la enseñanza de Jesús: dar prioridad a las necesidades más urgentes del prójimo y no anteponer la ley como justificación.

El compromiso del amor y la misericordia, que aflora del evangelio, se concreta en hacer el bien y salvar vidas, no acabar con ellas (cf. v. 9).

¿Cómo miramos la realidad? ¿Cuáles son nuestras prioridades?

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.