- Lc 21,1-4

En su pobreza, ha dado todo lo que tenía (v. 4)
El mundo es un gran templo donde podemos depositar nuestras ofrendas, y, según el evangelio, no importa cuánto llevemos, sino desde dónde lo compartimos: Unos desde la abundancia y el exceso, otros desde su pobreza.
Así, encontramos gente que comparte de corazón lo que tienen para vivir. (v. 4)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
