LUNES 21

  • Mt 7,1-5

No juzguen

La corrección fraterna es un camino de ida y vuelta, pero no se comienza juzgando al otro, sino mirando, primero, hacia el propio corazón.

Es imprescindible liberar la mirada de todas las vigas que atrancan el paso de la luz y de la verdad: falsedad, prejuicios, maldad, desconfianza, apariencias, hipocresía

Una mirada limpia puede ver al hermano con claridad, con amor y respeto y, sólo así, podrá sacarle la paja que lleva dentro.

¿Qué te impide ver con claridad?

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.