- Lc 1,26-38

¡Alégrate! (v. 28)
María nos recuerda que la presencia del Señor es motivo de alegría, porque él está con nosotros (cf. v. 28) y nos mira favorablemente (cf. v. 30).
María nos enseña a decir: Cúmplase en mí lo que me has dicho (v. 38).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
