Ntra. Señora del Rosario
- Lc 11,5-13

Pidan, busquen, llamen… (v. 9)
La verdadera oración es perseverante y supera la pasividad de una fe dormida o conformista; es insistente y pone en movimiento al creyente, para que pida, busque y llame.
Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra, y al que toca, se le abre (v. 10)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
