JUEVES 6

Tome su cruz de cada día (v. 23)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9, 22-25)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día».

Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: «Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.

Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?»
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Palabra del Señor.

La resurrección es la promesa que el Padre ha hecho a todos sus hijos; alcanzarla implica caminar en medio de dificultades y adversidades; asumir el peso del evangelio y sus exigencias; andar el mismo camino del Hijo: padecimientos, rechazo, muerte… Es la corona del compromiso por el Reino.

Nada de eso, aceptado como un riesgo, impedirá que él, y también nosotros, resucité al tercer día (v. 22).

Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga (v. 23)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.