JUEVES 26

Todos los odiarán a ustedes por mi causa…
(v. 22)

S. ESTEBAN, PROTOMÁRTIR

Es el primer mártir cristiano. Su testimonio ha sido siempre muy valioso para la Iglesia. Fue designado como uno de aquellos primeros “siete diáconos”, que descargaron de los trabajos materiales a los Apóstoles, y se encargó también de cumplir su papel en la predicación del Evangelio. Para dar testimonio de Jesús resucitado e imitando la pasión del Señor, murió apedreado en Jerusalén (Fuente: Misal diciembre 2024, Buena Prensa).

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10, 17-22)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: «Cuídense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así darán testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando los enjuicien, no se preocupen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque, en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes.

El hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevere hasta el fin, se salvará».

Palabra del Señor.

En el contexto de la navidad, justo después de celebrar la Natividad del Señor, la figura de Esteban nos anima a no olvidar que estamos llamados a ser testigos del Señor, no importando las adversidades y los retos que nos ponga la vida; las contradicciones y los conflictos que provocan la fe decidida y firme en su palabra.

Más allá de la fascinación que nos ofrece “la navidad”, escuchemos a Jesús que nos dice enfático y nos advierte desde ahora: todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevera hasta el final se salvará (v. 22).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.