JUEVES 25

¿A qué atenernos? (cf. v. 7)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9, 7-9)

En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.

Pero Herodes decía: «A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?» Y tenía curiosidad de ver a Jesús.

Palabra del Señor.

Las palabras de Jesús, sus enseñanzas y los prodigios que hizo, y continúa haciendo entre nosotros (amar sin medida, perdonar incondicionalmente, compartir el pan y los bienes, orar por los enemigos…), nos interpelan y cuestionan constantemente el comportamiento de los hombres y de la sociedad.

Quien lo conoce y lo escucha, sabe que tendrá que cambiar su forma de pensar, de actuar y de relacionarse con los demás; implica una profunda conversión, una transformación de la persona y las estructuras.

Cuando nos resistimos a ello, o nos asusta el cambio, no sabemos a qué atenernos

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.