JUEVES 16

EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO

¡Denles ustedes de comer! (v. 13)

Lectura del santo Evangelio según San Lucas

Lc 9, 11-17

En aquel tiempo, Jesús habló del Reino de Dios a la multitud y curó a los enfermos.

Cuando caía la tarde, los doce apóstoles se acercaron a decirle: “Despide a la gente para que vayan a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar solitario”. Él les contestó: “Denles ustedes de comer”. Pero ellos le replicaron: “No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente”. Eran como cinco mil varones.

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: “Hagan que se sienten en grupos como de cincuenta”. Así lo hicieron, y todos se sentaron. Después Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados, y levantando su mirada al cielo, pronunció sobre ellos una oración de acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos para que ellos los distribuyeran entre la gente.

Comieron todos y se saciaron, y de lo que sobró se llenaron doce canastos.

Palabra del Señor.

Hagan esto en memoria mía (1Cor 11,24)

Esto es mi cuerpo que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía (1Cor 11,24). Es Jesús que se entrega para salvar y liberar al mundo, y nos pide que hagamos lo mismo ante la humanidad que fenece y muere de hambre:

¡Denles ustedes de comer! (v. 13)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.