Lectura del santo evangelio según san Lucas (17, 20-25)
En aquel tiempo, los fariseos le preguntaron a Jesús: «¿Cuándo llegará el Reino de Dios?» Jesús les respondió: «El Reino de Dios no llega aparatosamente. No se podrá decir: ‘Está aquí’ o ‘Está allá’, porque el Reino de Dios ya está entre ustedes».
Les dijo entonces a sus discípulos: «Llegará un tiempo en que ustedes desearán disfrutar siquiera un solo día de la presencia del Hijo del hombre y no podrán. Entonces les dirán: ‘Está aquí’ o ‘Está allá’, pero no vayan corriendo a ver, pues así como el fulgor del relámpago brilla de un extremo a otro del cielo, así será la venida del Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser rechazado por los hombres de esta generación».
Palabra del Señor.
Cuando pensamos que el Reino de Dios es un lugar lejano al que algún día, después de la muerte, llegaremos, comenzamos a perder sintonía con aquello que, de hecho, es una realidad: el Reino de Dios está entre nosotros(v. 21).
No está aquí o allá (cf. v. 20), como un territorio ubicable en el espacio y el tiempo, sino como una experiencia que anida en el corazón del hombre y brota de él, como la semilla que echa raíces en tierra fértil y da frutos abundantes.
El reinado de Dios hace presencia en el mundo por medio de nosotros.
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.

