DOMINGO 4

CUANDO SOY DÉBIL, SOY MÁS FUERTE

JULIO 4 DE 2021

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDIANRIO

VER

El hombre es un ser en búsqueda y por ello, se mueve hacia las metas que se ha de trazar, construye ideales a los que aspira, hasta alcanzar la más perfecta expresión de sí mismo.

Una autoimagen, si se ha de concebir perfecta, tendrá que descartar todo aquello que impide su caminar, que afea su imagen y que afecta su prestigio. Y en esa lucha por alcanzar el ideal de perfección se enfrentará a los otros, hermanos suyos y semejantes que, si no coinciden con lo que él busca, serán motivo de vergüenza y escándalo. Habrá entonces que despreciarlos y desconocerlos.

Pero, el peor enfrentamiento es con uno mismo, ante la vulnerabilidad de la propia condición, las debilidades y la finitud de la vida… Cuando es inaceptable ser débil ante los demás.

ILUMINAR

Así pues, de buena gana prefiero gloriarme de mis debilidades, para que se manifieste en mí el poder de Cristo (2Cor 12,9).

Sin dejar de ser lo que somos, asumiendo límites, reconociendo capacidades y superando nuestras propias resistencias, el corazón se abre y se dispone a escuchar esa voz que nos dice: Te basta mi gracia, porque mi poder se manifiesta en la debilidad (v. 9).

Ante Dios, no tenemos que aparentar grandes cosas, nada, su voluntad es suficiente, pero hay que conocerla. Gloriarnos, como dice Pablo, de nuestras debilidades (cf. v. 10), por más absurdo que parezca, es el mejor camino para alcanzar la gloria que nos acerca a él.

Es allí es donde se manifiesta la voluntad de Dios, en lo débil y sencillo, en lo insignificante y despreciado por los demás… 

Pero no siempre lo entendemos y nuestra mirada está puesta en otros horizontes, en grandes ideales y aspiraciones inalcanzables, como si la palabra del Señor no respondiera nuestras preguntas ni su proyecto cubriera nuestras expectativas: ¿De dónde aprendió ese hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero…? (Mc 6,2-3). 

Ante el evangelio vivimos desconcertados (cf. v. 3), no hay en él rasgos de poder, o privilegios; la mirada del Señor está puesta en los pobres y sencillos, en los débiles que no aseguran nada…

ACTUAR

En aquellos días, el Espíritu entró en mí, hizo que me pusiera en pie y oí una voz que me decía: Hijo de hombre, yo te envío… a un pueblo rebelde, que se ha sublevado contra mí… Sus hijos son testarudos y obstinados. A ellos te envío para que les comuniques mis palabras (Ez 2,3-5):

El rostro de los profetas cambia, para ellos basta la gracia del Señor: porque cuando soy más débil, soy más fuerte (2Cor 12,10). Así, sabrán que hay un profeta en medio de ellos (Ez. 2,5).