DOMINGO 31

DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO

¡Estén atentos!: llena tu vida con lo que vale ante Dios (cf. v. 21)

Lectura del santo Evangelio según San Lucas

Lc 12, 13-21

En aquel tiempo, hallándose Jesús en medio de una multitud, un hombre le dijo: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿quién me ha puesto como juez en la distribución de herencias?”

Y dirigiéndose a la multitud, dijo: “Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea”.

Después les propuso esta parábola: “Un hombre rico obtuvo una gran cosecha y se puso a pensar: ‘¿Qué haré, porque no tengo ya en dónde almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes para guardar ahí mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podré decirme: Ya tienes bienes acumulados para muchos años; descansa, come, bebe y date a la buena vida’. Pero Dios le dijo: ‘¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?’ Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios”.

Palabra del Señor.

¡Estén atentos! (v. 15)

Valora si lo que tienes hoy te hace feliz, o te ofrece un futuro prometedor. El Señor te da un consejo: La vida de un hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea (v. 15)

¡Estén atentos!: llena tu vida con lo que vale ante Dios (cf. v. 21)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.