S. FELIPE DE JESÚS, MÁRTIR (México)
Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,23-26)
En aquel tiempo, Jesús le dijo a la multitud: «Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?
Por otra parte, si alguien se avergüenza de mí y de mi doctrina, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga revestido de su gloria y de la del Padre y de la gloria de los santos ángeles».
Palabra de Señor.
El martirio de Felipe de Jesús es un ejemplo de lo que significa asumir el Evangelio como forma de vida y vivirlo hasta las últimas consecuencias. Su ejemplo es un referente que interpela y orienta nuestra vida como creyentes y seguidores del Señor.
En este texto Jesús pasa de inmediato a exponer el destino que le espera y las implicaciones que ello tiene para la vida de sus discípulos. Quien quiera seguirlo no puede evadir el camino que Él mismo está trazando, el verdadero discípulo tiene que asumir como propio el proyecto y el camino del Maestro: se niega a sí mismo, es decir, no actúa por capricho ni acomoda la realidad a sus propios intereses. (Luis A. Schökel, La Biblia de Nuestro Pueblo)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.

