VIERNES 6

El que los rechaza a ustedes, a mí me rechaza… (v. 16) 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (10, 13-16)

En aquel tiempo, Jesús dijo: «¡Ay de ti, ciudad de Corozaín! ¡Ay de ti, ciudad de Betsaida! Porque si en las ciudades de Tiro y de Sidón se hubieran realizado los prodigios que se han hecho en ustedes, hace mucho tiempo que hubieran hecho penitencia, cubiertas de sayal y de ceniza. Por eso el día del juicio será menos severo para Tiro y Sidón que para ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿crees que serás encumbrada hasta el cielo? No. Serás precipitada en el abismo».

Luego, Jesús dijo a sus discípulos: «El que los escucha a ustedes, a mí me escucha; el que los rechaza a ustedes, a mí me rechaza y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado».

Palabra del Señor.

Corozaín, Betsaida, Cafarnaúm…, arropan a los ciudadanos que se exaltan y desbordan de un júbilo pasajero con el paso del Señor y su mensaje; son testigos de cuanto él ha hecho y se asombran, pero no creen (cf. v. 13). Todo ha quedado en la mirada atónita del espectador que adula, aplaude, vocifera…, pero no ha dejado que pase por el filtro de un corazón que, conmovido, se arrepiente y se convierte.

Son espejo de nuestras sociedades, que escuchan, entre tantas cosas sin sentido, la voz de los enviados, pero los ignoran, los desprecian y los rechazan.

El que los rechaza a ustedes, a mí me rechaza y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado (v. 16).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.