VIERNES 5

¡Sígueme! (v. 43)

Lectura del santo evangelio según san Juan (1, 43-51)

En aquel tiempo, determinó Jesús ir a Galilea, y encontrándose a Felipe, le dijo:
«Sígueme». Felipe era de Betsaida, la tierra de Andrés y de Pedro.

Felipe se encontró con Natanael y le dijo: «Hemos encontrado a aquel de quien escribió
Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José». Natanael replicó: «¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?» Felipe le contestó: «Ven y lo verás».

Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: «Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez». Natanael le preguntó: «¿De dónde me conoces?» Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera». Respondió Natanael: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel». Jesús le contestó: «Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver». Después añadió: «Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

La navidad es reencuentro y, por eso, debe llevarnos a más: pasar de esta experiencia temporal al seguimiento del Jesús que anuncia la Buena Nueva del Reino y nos llama.

Descubramos lo que Juan nos revela en su relato:

  1. La iniciativa de toda llamada en la Iglesia es de Jesús (38s; 42s.47-51).
  2. La fecundidad del testimonio: los discípulos, recién llamados, llaman a su vez a otros mediante su testimonio de fe mesiánica. La fe en Jesús contagia, no puede confinarse ni encerrarse.
  3. Gozo ante el descubrimiento de Jesús como Mesías. Este clima de alegría que llena el corazón de los apóstoles se manifiesta en la reiterada mención del típico verbo griego «eurekamen»: «¡lo hemos encontrado!».[1]

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.


[1] Schökel, L. A. (2008). La Biblia de Nuestro Pueblo. Comentario a Jn 1,35-51.