- Mc 12,35-37

Escuchar con agrado
El texto comienza resaltando la necedad y la cerrazón de los maestros de la Ley, quienes afirman que el Mesías es hijo de David y, así, desconocen tajantemente la condición mesiánica de Jesús (cf. v. 35).
En contraste, la narración termina exaltando la sencillez del pueblo, abierto y dispuesto a descubrir en las palabras de Jesús al Mesías esperado:
La multitud que lo rodeaba, que era mucha, lo escuchaba con agrado (v. 37).
¿Dónde nos ubicamos respecto de Jesús? ¿Cómo lo escuchamos?
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
