- Mt 8,1-4

Queda curado
Cuando la fe es verdadera y transparente, no hace falta nada más que acercarse al Señor con humildad (cf. v. 2). Entonces, la voluntad human –si quieres- y la voluntad divina –sí quiero- se encontrarán en un mismo sentir (vv. 3-4).
Si nosotros descubrimos en él la posibilidad de ser plenamente libres, él mirará los deseos de nuestro corazón y, extendiendo su mano, nos dirá: queda curado (v. 4).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
