VIERNES 19

Su tristeza se transformará en alegría
(v. 20)

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,20-23)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría.

Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada’’.

Palabra del Señor.

Traer alegría al mundo

La alegría de traer un hombre al mundo (v. 20) es inconmensurable, nos llena de gozo y satisfacción; el dolor pasa y la angustia queda en el olvido gracias a esa vida que palpita y se manifiesta como un milagro.

Y tal parece, según el evangelio, que en cada uno de nosotros cabe la posibilidad, no sólo de acoger al Señor, sino de parirlo, darlo a luz al mundo, ¡anunciarlo resucitado!; hacerlo presente en medio del pueblo, para que la gente lo vuelva a ver y se llenen de alegría sus corazones, con la certeza de que nadie podrá quitarles esa alegría (cf. v. 22).

Por amor, una madre soporta todo hasta ver nacer a su hijo y el momento del parto se transforma una explosión de alegría sin fin. Si realmente amamos, con la fuerza del amor evangélico, ¿qué estamos dispuestos a parir, qué nace de nuestro interior, qué alegría podemos traer al mundo?

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.