- Mt 6,19-23

Tu cuerpo tendrá luz
Si la mirada se pierde en los tesoros que acumulamos, en la apariencia de las cosas, o en los deseos insanos, nos cegamos terriblemente y el interior se oscurece.
Y si lo que en ti debería ser luz, no es más que oscuridad, ¡qué negra no será tu propia oscuridad! (v. 23).
Una mirada sana, transparente, que ve con misericordia y amor, ilumina el corazón y de él aflora una luz que ilumina todo el cuerpo (v. 22).
Si tu cuerpo está iluminado, eres luz para los demás.
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
