- Lc 8,1-3

Lo acompañaban algunas mujeres (v. 2)
A Jesús lo acompañan quienes deciden seguirlo y apostar por su proyecto; los que escuchan su voz y abren su corazón a la gracia; quienes, creyendo, se acercan a él para ser sanados.
No sólo varones, sino mujeres con nombre propio y corazón valiente, dispuestas a ayudar con su persona y sus bienes.
También la Buena Nueva tiene rostro de mujer (cf. v. 3).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
