VIERNES 15

¿Dónde sucederá? (v. 37)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (17, 26-37)

En aquellos días, Jesús dijo a sus discípulos: “Lo que sucedió en el tiempo de Noé también sucederá en el tiempo del Hijo del hombre: comían y bebían, se casaban hombres y mujeres, hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces vino el diluvio y los hizo perecer a todos.

Lo mismo sucedió en el tiempo de Lot: comían y bebían, compraban y vendían, sembraban y construían, pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y los hizo perecer a todos. Pues lo mismo sucederá el día en que el Hijo del hombre se manifieste.

Aquél día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, que no baje a recogerlas; y el que esté en el campo, que no mire hacia atrás. Acuérdense de la mujer de Lot. Quien intente conservar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará.

Yo les digo: aquella noche habrá dos en un mismo lecho: uno será tomado y el otro abandonado; habrá dos mujeres moliendo juntas: una será tomada y la otra abandonada’’.

Entonces, los discípulos le dijeron: “¿Dónde sucederá eso, Señor?” Y él les respondió: “Donde hay un cadáver, se juntan los buitres”.

¿Dónde sucederá? (v. 37)

El Reino se ha manifestado, pero vivimos absortos en nuestros afanes cotidianos y en nuestras preocupaciones; comemos, bebemos, compramos, vendemos, edificamos… (cf. v. 28). En medio de esa marea de confusión y olvido, unos serán tomados y otros dejados (cf. vv. 34-36).

Es decir, quienes hayan sido capaces de descubrir el Reino en cada acontecimiento de la vida, estarán listos para formar parte de él; por el contrario, quienes se hayan desentendido, quedará fuera.

¿Dónde sucederá eso, Señor? (v. 37) Donde veamos el fracaso de los falsos mesianismos, de la mentira, de la idolatría y del egoísmo; donde queden restos de humanidad sin vida, lejos de Dios, sin esperanza.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.