VIERNES 15

Ése es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y gente de mal vivir (v. 19)

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11, 16-19)

En aquel tiempo, Jesús dijo: «¿Con qué podré comparar a esta gente? Es semejante a los niños que se sientan en las plazas y se vuelven a sus compañeros para gritarles: ‘Tocamos la flauta y no han bailado; cantamos canciones tristes y no han llorado’.

Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dijeron: ‘Tiene un demonio’. Viene el Hijo del hombre, y dicen: ‘Ése es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y gente de mal vivir’. Pero la sabiduría de Dios se justifica a sí misma por sus obras».

Palabra del Señor.

La comparación que propone Jesús es, en cierta medida, el reflejo de cómo es nuestra relación con las realidades humanas y con la Buena Nueva, que pasan por el filtro de la moral, con la que juzgamos, desde nuestros parámetros, adecuado o inadecuado el comportamiento de los demás (endemoniados, borrachos, glotones, inmorales…); o son inestables e indefinidas, porque no siempre tenemos claridad de lo que creemos: no tomamos postura o nos desentendemos (ni bailamos ni lloramos…).

No obstante, los frutos del actuar son determinantes, porque la sabiduría de Dios se justifica a sí misma por las obras.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.