VIERNES 12

Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver (v. 42)

Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 39-42

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: “¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

Palabra del Señor.

¿Puede un ciego guiar a otro ciego? (v. 39)

Reconocer lo que somos, comienza por mirarnos a nosotros mismos, aceptar nuestros límites y ver en ellos la posibilidad de cambiar y crecer. Hacernos débiles con los débiles(1Cor 9,22), como dice Pablo, es un modo de acoger nuestra fragilidad y aceptar que somos vulnerables.

El verdadero amor a nosotros mismo rompe con toda pretensión de autosuficiencia y autoreferencialidad, y abre el camino del amor al prójimo, que nos complementa y dignifica.

Saca primero la viga, el odio, la envidia, la desconfianza, la vanidad, la egolatría… que llevas en tu ojo, y entonces podrás ver… (v. 42)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.